Galería fotográfica Pueblos Abandonados

domingo, 27 de julio de 2014

La Picada y La Silvia, Costa Rica

La Picada y La Silvia, Turrialba, Costa Rica

Iglesia de La Silvia


Nuestros colosos están inquietos y despiertan temor

Paisajes de contrastes, lagunas que se secan y temblores. Los colosos de Costa Rica están inquietos.

En las faldas del volcán Turrialba se aprecia un espectacular paisaje y vegetación de diversos colores.

Plantas aún verdes, otras de color café, como quemadas por el sol, o grises, como cuando la vegetación se recupera de un incendio forestal, y algunas zonas de un tono anaranjado.

También es posible apreciar tonos negros en los suelos, muestra de esterilidad.

La lluvia ácida es la culpable.

Hay poca fauna. Se aprecian pocos animales, excepto el ganado y alguna que otra ave. Llama la atención los paisajes desolados, de aspecto sombrío.

“Las distintas tonalidades depende de las especies y lo vimos desde el principio. El efecto es diferente en plantas trepadoras, árboles leñosos duros, árboles exóticos. Algunos con más tolerancia que otras,” explicó el vulcanólogo Eliécer Duarte, del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori).

Tenebroso



El frío y la niebla da un aire tenebroso a lugares como La Silvia y La Picada.

Las casas abandonadas, lecheras o iglesias solas terminan de dar un aspecto temible.

“Muchos se han ido. Solo quedamos dos habitantes en La Silvia, yo y otro muchacho. En La Picada ya no queda nadie, se han ido, algunos por miedo”, relató Walter Ulloa.

Tienen razón de sentir miedo. La vegetación está destruida en esas zonas y el poco ganado que aún queda traga pasto contaminado.

“Sabemos que afecta la producción de leche y carne, pero no tenemos datos cuantificados para mostrarlo ni especialistas que hayan hecho ese control. Lo sabemos porque hay estudios en otros volcanes, en Japón, Nueva Zelanda e Indonesia, donde ha ocurrido eso ”, agregó el vulcanólogo.

En el ojo del volcán



En La Central, el poblado más habitado, y donde las corrientes del viento permiten que los efectos no sean tan bruscos, la algarabía de 22 estudiantes nos recordó que no estamos frente a un pueblo fantasma, como sí lo son La Silvia y La Picada.

En la solitaria calle, donde se ubica la escuela, una lechería, un restaurante, una pulpería y algunas casas, casi no se observa movimiento, pero el ruido de los jóvenes en los recreos casi retumba en el volcán.

Ellos también han sentido los efectos del coloso.

“Están acostumbrados, pero no deja de dar temor. Hay veces que está más activo, se ve más humo y huele a azufre, y se les irritan los ojos. No nos podemos confiar”, expresó Marta Iris Solís, directora y docente de la escuela El Volcán Turrialba.

La principal actividad es la siembra y cosecha de papa.

“Hay veces que afecta porque el viento cambia de dirección (muestra unas manchas en las hojas de la mata de papa), pero no afecta el producto”, dijo Gerardo Garita, quien depende de la agricultura.

Menos agua



En la laguna del cráter del Irazú se aprecia la disminución de agua, aunque Duarte afirmó que no se debe a actividad volcánica.

El vulcanólogo citó tres razones: poca lluvia, infiltración subterránea del agua y acumulación de sedimentos en la laguna, debido al colapso de las paredes.

“Del 2001 a la fecha, el nivel ha bajado cerca de ocho metros”.

Solo dos viven en La Silvia. El caballo es su transporte. Walter Ulloa, quien se dedica al ganado de desarrollo, es uno de los dos habitantes que quedan en La Silvia.

“A uno no le da miedo, pero se acostumbra. Pero muchos se han ido por temor, algunos manifiestan que la producción de leche les ha bajado”, expresó.

Añadió que la Comisión Nacional de Emergencia (CNE) nunca ha pasado por el lugar y la única orientación la dan los vulcanólogos que visitan a menudo la zona. “Estoy tranquilo. A veces se irritan los ojos, cuando llueve”.

Tomado de www.aldia.cr

1 comentario:

  1. Son terribles las consecuencias de la actividad volcánica para la vida humana, animal y vegetal. En general cuando los pobladores deciden irse, ya tienen afecciones respiratorias graves por las cenizas y la otras afecciones por contaminación general del medioambiente. ¿Habrá estado en actividad este volcán o se habrán fundado los pueblos y posteriormente se "despertó" el coloso?

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